Cuando alguien pronuncia la palabra "cementerio" nadie puede evitar pensar en la muerte.No obstante, esta palabra de origen griego, "Koimitirion" significa "dormitorio". ¿El lugar donde descansan para siempre las personas que ya no están con nosotros?
En esta entrada hablaré de un cementerio muy famoso a nivel nacional, voy a hablar del Cementerio de la Almudena de Madrid.
Con más de 120 hectáreas de extensión y situado en el barrio de Las Ventas de la capital española, este cementerio es el más grande de nuestro país y uno de los más grandes de Europa Occidental.
Más de cinco millones de cuerpos sin vida descansan en él.
Este cementerio, se construyó en 1884 con el motivo de que hubo una gran epidemia de rabia por la ciudad que cada vez se iba cobrando más vidas y Carlos III ordenó que todos los muertos tuvieran que ser enterrados a las afueras de los lugares sagrados.
Pero no es un cementerio normal y corriente, de hecho, ¿qué cementerio lo es?
Son muchas las leyendas que lo caracterizan:
Una de ellas es la del ángel exterminador. Es una escultura que se encuentra sentado encima de una de las cúpulas de la capilla. Ese ángel tenía una trompeta y dice la leyenda que cada noche la tocaba. Aquél que la escuchase tendría los días contados.Hay otra variante, y dice que el día que toque la trompeta será el día del apocalipsis. Por eso le pusieron la trompeta que tenía en la boca encima de las rodillas para que no pudiera tocarla.
Otra leyenda es de hace cinco años, la de un enterrador y un chico que hacía fotos a las lápidas y esculturas. Una de ellas le llamó bastante la atención y se quedó mirándola un rato hasta que alguien le tocó por detrás y le preguntó si le agradaba la escultura. El chico asintió y el hombre dijo que él era el enterrador que se encargó de sepultar a la persona que yacía en aquel sepulcro. El hombre se fue.
Fue justo cuando el chico se dio cuenta que en la lápida el año de enterramiento era 1820.
Cada noche hay cuatro guardias que vigilan el cementerio. Uno de ellos mientras caminaba, vio a lo lejos la llama de una vela. Al acercarse más pudo ver que la vela estaba sujetada por la cabeza de un cerda asado en una bandeja rodeada de flores.
Ahora, ya conocéis un poquito más de este asombroso cementerio. ¡Ah! Recordad que cuando paseéis por él, no estaréis nunca solos...
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